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jueves, 5 de julio de 2012

LA PEQUEÑA OLA

Había una vez una ola pequeña que no era feliz. "Que desgraciada me siento" se quejaba. "Las otras olas son grandes y fuertes, y yo soy pequeñaja y debil. No es justo"
Otra ola que pasaba cerca decidió parar y hablar con ella. "Te sientes así porque no eres consciente de tu verdadera naturaleza. Crees que eres una ola. Crees que eres pequeña y por eso sufres, pero esa no es la realidad."
"¿Qué?" La ola pequeña no daba crédito a semejante tontería. "¿Que no soy una ola? ¡Claro que si! ¡Como que no soy una ola! ¿Pero no ves la cresta, y como voy avanzando hacia la orilla? Y ahí está mi estela, por pequeña que sea... como puedes decir que no soy una ola?"
"Esto que tu llamas ola es simplemente una forma efímera que asumes por un periodo de tiempo corto. En realidad eres solamente agua. Cuando te des cuenta totalmente de que esta es tu naturaleza fundamental nunca más te sentirás confusa sobre si eres una ola o no, y sobre tu tamaño. Te liberarás de tu sufrimiento". 
"Y si yo soy agua, ¿tu que eres?"
"Soy agua también. Por el momento estoy asumiendo la forma de una ola más grande que tu, pero esto no cambia mi esencia: agua. Yo soy tu y tu eres yo. Somos parte de una realidad superior."


A veces utilizo esta historia que encontré una vez en un libro sobre el tao, como ejemplo. Ilustra muy bien como no es necesario negar una realidad que nos hace sentirnos mal, si no simplemente cambiar de perspectiva. No es facil cuando alguien sufre ayudarle a ver otro punto de vista, ayudarle a enfocarse en una realidad diferente. No deja de asombrarme la tendencia que tenemos los humanos a engancharnos al sufrimiento y a insistir en que como la realidad que nos hace sentirnos mal es cierta y tangible no podemos ignorarla. La verdad es que no necesitamos ignorarla, simplemente enfocarnos en otra realidad que también sea cierta, pero que tenga más peso, más importancia, y que sea más relevante que la primera.  A veces nos cuesta asumir nuestra verdadera naturaleza divina. Cuando les digo a algunas personas que su naturaleza es divina, que son parte de un todo inmenso, eterno e inmortal, veo sus ojos incrédulos y siempre me imagino que esa misma cara puso la ola cuando le dijeron que era solo agua. 

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